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No lo olvides: Hacer siempre lo correcto

Actuar con integridad no siempre es fácil, ya que hay atajos que aceleran el proceso que pueden sabotear el resultado, incluso cuando proporcionan un camino más rápido hacia el resultado.

¿Qué es integridad?

El diccionario de Merriam-Webster define la integridad como:

 "Adhesión firme a un código de valores especialmente morales o artísticos". 

La palabra se refiere a la fuerza moral o ética y a la cualidad de ser honesto. Cuando se parte de la integridad, se es fiel a los valores fundamentales, sin desviarse para ajustarse a la opinión popular.

Sin integridad, puedes sentirte arrepentido y culpable ante un resultado injusto o desfavorable, mientras que no tienes motivo para esos pensamientos negativos cuando actúas de acuerdo con tus creencias.

Pregúntate primero qué es lo que sientes en tu corazón. Puede que tu mente se precipite con excusas o proponga diferentes cursos de acción, pero tu integridad nunca te fallará.

Un postulado interesante

La psicología positiva postula que la ausencia de lo negativo no es lo mismo que la presencia de lo positivo.

Experimentar temporalmente la incomodidad cuando se hace lo correcto es algo que probablemente se pueda sobrellevar sin demasiada dificultad.

La clave es sentirse cómodo con tu elección. De nuevo, cuando empiezas con integridad y sigues con acciones que reflejan tu integridad, estás reforzando tu compromiso con la verdad, la justicia y el honor.

Deja de preocuparte por lo que piensen los demás

La gente puede no estar de acuerdo con tu acción, aunque apruebe la intención de tu decisión.

Piensa en las posibles ramificaciones de tu acción y en cómo afectarán a los demás, así como en cómo tus acciones pueden hacerles sentir.

Esto no significa que comprometas tu deseo de hacer lo correcto, aunque puede permitirte incorporar efectos suavizantes a tu acción.

Supongamos que sabes que lo que vas a hacer agrava, enfurece, confunde o sorprende a los demás.

A pesar de ser lo correcto, temes las represalias y la desaprobación que se producirán.

No tiene sentido preocuparse por lo que piensan los demás.

Van a desahogar sus emociones, te harán saber su opinión, incluso puede que se alejen de ti durante un tiempo.

Deja de preocuparte por lo que piensen.

Lo más importante es estar en paz con tus acciones.

Lo malo es malo, incluso cuando todos lo están haciendo.

Hacer lo correcto, es lo correcto… aún cuando nadie lo hace.

No lo olvides: Hacer siempre lo correcto - Leon Kadoch - Agencia de Marketing y Comunicación